sábado, 24 de octubre de 2015

Incertidumbre


Mirada fija en el suelo, el temor de no ver más allá de tus manos te hace dudar de tus pasos, inseguro del rumbo que tomas, tu marcha se vuelve lenta y titubeante, buscas la seguridad comparando historias que te rodean y te impones metas que no rebasen esos ideales creyendo que aquel que caiga tendrá un golpe menos doloroso y no te das cuenta de que el verdadero dolor surge en la cúspide de tu fracaso, segado por un horizonte de resignación pero con simulada tranquilidad te ciernes en pasos que no te llevan más allá de lo que tu mirada puede alcanzar, excusas salen de tu mente profanando tus esbozos de superación, mismas que camufladas en razones de poco peso se abren paso entre las pocas esperanzas que surgen a la entrada de una idea novedosa, te escudas en el fracaso ajeno diciéndote a ti mismo que lo mismo podría haberte pasado y creas un muro de ideas tontas que solo fortifican aquel temor a superarte, y por qué no…

Cierras los ojos y caminas sin pensar tanto en un rumbo que las mejores cosas salen de manera espontánea sin plantearse un momento específico, porque no… tratas de superar las historias que te rodean sin reparar en esfuerzos que bajo aquella constancia aflora la superación personal y la esperanza de tu futuro, crea metas que rosen los extremos y te darás cuenta que frutos generan, los errores no son una caída son un paso más en una lucha feroz de tu perseverancia y la resignación, si aprendiste de ellos gano la perseverancia, no te auto impongas excusas que te liberen de tu prisión llevándote a otra, genera soluciones y proposiciones que quiten ladrillo por ladrillo cualquier prisión que te encierre en un futuro taciturno, se tu yo que siempre quisiste y te darás cuenta que estás viviendo tu verdadero yo.

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